En los últimos años el mundo ha cuadruplicado la cantidad de residuos sólidos, lo que ha preocupado a los ciudadanos del mundo. El consumo de bienes ha dejado como huella fatal el agotamiento de los recursos naturales, la contaminación de suelos y el acopio de volúmenes inmanejables de desperdicios. Es por tal motivo que esto deberá servir para reflexionar y generar conciencia para impulsar acciones en torno a esta problemática.
Ganarle la carrera al deterioro y a la inmundicia pasa por un reajuste de nuestros hábitos de consumo además de implementar estrategias que le den un alto a la gran producción de estos residuos sólidos y la reutilización de otros.
Reducir: Las grandes cantidades de basura que se generan a diario, pueden disminuir notablemente si ahorramos. A veces utilizamos empaques desechables que en realidad no necesitamos. Cuando compres un objeto de poco tamaño, llévalo a en tu morral o en la mano. Devuelve la bolsa si es algo de consumo inmediato que ya viene envasado. Utiliza vasos, tazas y paltos de vidrios, no plástico. Sustituye las servilletas de papel por una de tela que puedas lavar y volver a usar.
Reutilizar: Todas las cosas tienen una función principal, pero luego de cumplirla pueden tener una utilidad distinta. Antes de botar objetos viejos y desgastados, piensa si te sirven para otra actividad, con un poco de ingenio, encontrarás nuevos y variados usos. Convierte los frascos en recipientes para guardar botones, tornillos, tizas, lápices, colitas. Las bolsas del mercado son útiles para llevar material extra a la escuela y hacer papagayos. El reverso de las hojas sirve para imprimir o fotocopiar guías de estudio. Por cierto, para fabricar una tonelada de papel hay que talar 14 árboles de 25 m de altura y 20 cm de diámetro, además de usar de 100.000 litros de agua limpia.
Reciclar: Los desperdicios se puede clasificar según su material: vidrio, plástico, papel, madera, cartón aluminio, tela, cáscara y conchas. Si la recolección de la basura se realiza en depósitos identificados y separados de esa manera, los desechos se pueden procesar en industrias que los convierten en materias primas o nuevos productos. El reciclaje es el proceso que comprende la transformación de los residuos en objetos necesarios y útiles. Tú puedes participar. Clasifica los desechos según el material, fabrica papel artesanal. Juguetes o abono casero; o llévalos a empresas procesadoras.
Los objetos que resultan de procesos industriales y químicos, se degradan co lentitud y dificultad. Papeles plásticos, metales y vidrios son denominados desechos inorgánicos. La naturaleza no puede descomponerlos o lo hace con mucha dificultad y por eso se dice que son no Biodegradables. Para reutilizarlos, es necesario transformarlos con procesos mecánicos de reciclado
El día mundial del reciclaje se celebra el 17 de mayo, un día pensado para que todos los seres humanos tomemos conciencia de la importancia que tiene tratar los desechos como corresponden, para no contribuir al cambio climático, y así proteger el medio ambiente.



